La mañana como protocolo
Cada mañana es una regeneración. No es productividad. Es un reconocimiento de que el cuerpo, la mente y el espacio necesitan transiciones deliberadas.
Agua fría. Luz natural. Movimiento lento. Silencio en lugar de noticias. El motor V16 no arranca con cafeína y urgencia. Arranca con presencia.